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El Estado Islámico (EI) lo forman unos 15.000 milicianos. Exportan 9.000 barriles de petróleo por día.

Al menos, 2.500 miembros  provienen de países occidentales.

De momento, han asesinado a más de 1.700 personas y han causado que un millón de personas tengan que verse desplazadas.

Atacarán Europa en un mes, según el rey de Arabia Saudí.

El terrorismo islamista vuelve a abrir los informativos y a ocupar las principales portadas, esta vez, de la mano del Estado Islámico (EI). Lo que está ocurriendo en el norte de Irak y de Siria es lamentable, penoso, inhumano, pero está pasando en serio. Y nosotros aquí, a miles de kilómetros sin poder hacer nada, o es que ¿podemos hacer algo? Informarnos bien y rezar.

Muchos se preguntarán sobre las raíces de estas organizaciones. Hablando con un amigo, llegamos a la conclusión de que el nacionalismo imperialista y una visión fundamentalista de la religión es la base de estas gentes, que campan libremente en varios países de Oriente y Occidente. Sí, los terroristas no solo están en Irak, Siria o Líbano… Están aquí y se han educado aquí, en Europa: Al menos 2.500 miembros de EI provienen de países de Occidente. En España, ha aumentado un 36% la detención de yihadistas en solo un año y medio. La inteligencia británica calcula que al menos 500 británicos han ingresado a las filas del EI desde el inicio de la guerra de Siria en 2011. El Primer Ministro David Cameron sigue tomando medidas contra el regreso de estos terroristas, sobre todo desde que conocieron la identidad británica del asesino del periodista James Foley. Las autoridades francesas, que también están llevando a cabo medidas, creen que hay unos 800 franceses en las milicias insurgentes de Siria de los cuales muchos han pasado al EI. El terrorismo islamista avanza, en Oriente Medio y en África central:

Mapa terrorismo islamista

¿Os acordáis de las Primaveras Árabes? Aquellas revoluciones tan románticas y tan verdes contra la tiranía de Ben Ali, Gadafi, Al-Asad y compañía… Muchos aplaudieron desde el inicio, pero pronto nos dimos cuenta de que la cosa no era tan fácil. A los analistas occidentales se les escapó que en estos países falta una serie de aspectos que garanticen un esquema mínimo democrático. La democracia, por desgracia, no es para todos. Por esto, aunque introdujeron algunas mejoras en pocos países, las revoluciones fracasaron, dejando un vacío de poder aprovechado por las milicias terroristas como Ansar al Sharia en Libia, los salafistas sirios del Frente Al-Nusra, o el mismo Estado Islámico de Irak y el Levante (EI o ISIS-ISIL en inglés). No quiero decir que todo esto sea culpa de las Primaveras, ni mucho menos.

El yihadismo no es terrorismo. La yihad es un deber religioso para los musulmanes que significa “esfuerzo”, eso que trabaja todo musulmán en su interior para seguir a Dios, para ser buen creyente. Pero los medios occidentales llevan años traduciendo mal el término, traduciéndolo como “guerra santa”. Y estos que hacen la guerra santa son malos musulmanes, marchan bajo una falsa bandera de Alá.

El EI ya ocupa un tercio del territorio en Siria y un 40% del iraquí, y está liderado desde 2010 por Al-Baghdadi, considerado el hombre más peligroso del mundo. Se ha autoproclamado califa de todos los musulmanes (VÍDEO), declarando la guerra no solo a los infieles, sino también a los musulmanes que no quieran adherirse a su califato. Tienen una interpretación extremista de la rama sunita del islam y se creen los únicos creyentes. De momento, han asesinado a más de 1.700 personas y han obligado a un millón de personas a verse desplazadas, incluyendo la brutal persecución a los cristianos de la que ya se ha hablado en este blog. Son unos 15.000 milicianos, que lucharán hasta la muerte por su califato (mapa), donde por supuesto se incluye España, “tierra de sus abuelos“.

Califato del EI

Sus mensajes manipulados los transmiten con propaganda y por internet. Pretenden presentar su lucha como una guerra contra Occidente, concretamente, los Estados Unidos. Así, el enemigo no es el infiel, sino Obama. Pero la verdad es que no es un choque de civilizaciones, no es una batalla religiosa. Es un proyecto imperialista y fundamentalista declarado por un grupo concreto a todo el mundo. La cuestión es, ¿dónde está el mundo árabe? ¿Dónde están los ejércitos de Turquía, Egipto, Jordania, o Irán? Vale que la Liga Árabe ha acusado a los yihadistas de “crímenes de lesa humanidad”, pero quien realmente está atacando a los terroristas es Estados Unidos. Ya que les hemos dejado crecer, ahora la OTAN debería pensar en una estrategia contundente. El rey de Arabia Saudí nos ha advertido: “El Estado Islámico atacará Europa en un mes“.

El asunto es complejo y  los intereses, múltiples. La diplomacia está cambiando: el dictador sirio Al-Asad, quien ya ha acusado en varias ocasiones de terroristas a los rebeldes, ha pasado a ser un aliado. Por otra parte, entre los socios árabes de Occidente, hay países acusados de financiar al EI, como Arabia Saudí o Qatar. Según la BBC, “el EI exporta unos 9.000 barriles de petróleo por día, con precios que van de los US$25 a los US$45″.

Esta gente va en serio, no va a parar. No me extrañaría ver de nuevo un 11-S.

Ante este miedo, solo puedo rezar.

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Inas Benguría

Historia+Periodismo en @unav. Me apasiona la comunicación y las entrevistas #storytelling #multimedia. Paz y amor

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