Los movimientos neoreivindicativos -neologismo inventado por mí justo ahora- producen cada vez más ternura y compasión en el público general, a Los Astros gracias. Las ya llamadas huelgas del Smartphone son el reflejo patente de la estupidez generalizada. El protestante medio pasa más de 7 horas en su sillón leyendo Twitter e indignándose, viendo, quizá, realities que reflejan bajo su punto de vista la situación exacta de la sociedad española. Realities como Gran Hermano o Hermano Mayor, o qué se yo, Gandía Shore.
Lo preocupante no es que se quejen, qué van a hacer si no; lo preocupante es que se les apoye. Decía hace poco en Twitter un servidor que para permitir la entrada en el cuerpo de piquetes de cada huelga estudiantil habría que exigir un 90% de créditos aprobados, como para las becas. O al menos exigir asistencia a las clases. ¿Por qué puede quejarse de lo caro que es estudiar alguien que no va a clase, por ejemplo? Supongo que por el mismo motivo por el que dejamos que haya congresistas sin nivel de inglés ni carrera universitaria legislando sobre educación.
Vayamos al caso que nos ocupa. ¡FEMEN! Femen. ¡Ay, Femen! Son tan monas, tan cuquis. Al buscar a las FEMEN en internet uno se encuentra en primer lugar con la imagen institucional que, como de costumbre, se aleja bastante de la realidad bajo mi punto de vista. En su página web escrita originalmente en ruso (el movimiento nació en Ucrania) podemos encontrar los últimos actos de la plataforma así como algunas secciones informativas.

 

Foto: Twitter.

 

Bien. Femen nace en Ucrania, como ya hemos dicho, para reivindicar los derechos de la mujer ucraniana, que por otro lado nada tienen que ver con los de la mujer turca o los de la mujer kazaja o los de la mujer china. Pero qué más da, el movimiento nace con vocación de universalidad. Compuesto en su origen (2008) por universitarias cuyas edades giran en torno a los 20 años, actualmente es una amalgama de mujeres hipsters sin rango de edad y con Twitter que se despelotan por doquier reivindicando lo que consideran oportuno.
¡Su cuerpo es su manifiesto! 
El modo de protesta empleado –y que cuenta con numerosos críticos- se admite por razón de necesidad. Les gustaría salir a la calle con pancartas y que su mensaje calase de algún modo, pero la democracia es corrupta y la opresión acecha, de modo que no cabe otra opción. Personalmente me gusta el movimiento por motivos que no voy a detallar, pero veo en él demasiadas incongruencias como para poder apoyarlo.

 

UNO: El arte de la incoherencia.
Defender el “Sextremismo” -así lo llaman ellas- es un arte difuso y complejo. ¿Cómo hablar de derechos mediante actos extremistas? Es dudoso, sí. Sus eslóganes son simples y didácticos, tienen escuelas de entrenamiento para sextremistas que quieran llegar a ser como ellas. Con lemas como el último utilizado en España (“Abortion is our choice, get out of our vaginas” -El aborto es elección nuestra, salid de nuestras vaginas-) pretenden mostrar al mundo cuáles son sus ideas. Y lo hacen bastante bien, todo sea dicho. Lo de mostrar, quiero decir.
El problema llega en el momento en que la mujer pasa a un segundo plano. Voy a copiarypegar algunos párrafos de los posts que publican en su página web:
Sextremistas de FEMEN en el edificio del Parlamento Español interrumpen el discurso del Ministro de Justicia, Alberto Gallardón, un católico sectario.
Las sextremistas de FEMEN irrumpen en el desfile de Nina Ricci durante la Fashion Week en París, para condenar la antihumana industria de la moda. En sus cuerpos escribieron los eslóganes ‘Fashion dictaterror´ y ‘Fashion fascismo’.
Durante más de 2000 años, el supuesto sacrificio del cuerpo de Cristo ha sido usado como herramienta para controlar a las mujeres, nuestra sexualidad, nuestros cuerpos y nuestra libertad. Así como Jesucristo, llamado ‘salvador’ por la gente cristiana, fue crucificado ‘para pagar por sus pecados’, ahora esa gente quiere sacrificar la libertad para apoyar una ideología opresora y torcida.

 

A la mierda vuestra moralidad” Foto: Femen.org

 

Encuentro de sextremistas para entrenar, día 2” Una imagen de las actividades que realizan en sus centros de entrenamiento, ponerse en forma, aprender a protestar y comprender el ideario son los objetivos principales de estas instituciones. Foto: Femen.org

 

Aparte de estas citas, en la web de FEMEN publican entrevistas realizadas a algunas de sus integrantes:
En esta entrevista, Inna Shevchenko defiende que la sociedad patriarcal ha arrancado de la mujer lo político, lo social, y solo ha dejado que la mujer sea un objeto sexual. Esta situación les lleva a desnudarse para convertir su sexo en política. “Our sexual is our political”. Bien, con los documentos gráficos, la entrevista y las citas de su página web podemos ver en Femen un movimiento reivindicativo sui generis que probablemente no tenga precedentes más allá de las Pussy Riot.
Es curioso el minuto 3.00 de la entrevista. En ese momento, la entrevistadora hace ver a la activista que la opresión de la que se quejan en Ucrania no es real, que hay datos científicos que pueden demostrar lo contrario. Inna defiende que las mujeres están totalmente controladas por la familia tradicional, y por la sociedad, en general.
El programa cita algunos datos sociales de Ucrania como los siguientes:
-El Parlamento ucraniano está formado en un 7% por mujeres, y el partido laborista está compuesto en un 45% por mujeres.
-El 56% de mujeres ucranianas son amas de casa a tiempo completo.
-El 80% del desempleo en Ucrania afecta a la mujer.
Cuando la presentadora le pregunta que por qué afirma una opresión no existente, Inna afirma que desde pequeñas les dicen que tienen que crecer guapas, que tienen que ser guapas para encontrar un marido, que la mujer ucraniana no puede ser alguien sin un hombre. La presentadora se indigna aquí con cierta razón, espetando que de hecho ellas utilizan esa técnica, se ponen guapas para protestar. Inna aquí no da su brazo a torcer, repite que su cuerpo es su arma y otra serie de eslóganes predefinidos.
El feminismo original jamás habría dejado que una mujer usase su cuerpo como arma, porque precisamente eso era lo que se quería evitar. Si la mujer es más que su cuerpo, parece absurdo que se sirva de él para reivindicar sus derechos. En cierto sentido, se utilizan como objeto a sí mismas y son totalmente contrarias a la utilización del cuerpo de la mujer como un objeto. Hay algo que no me cuadra.
Por otro lado, ¿qué sentido tiene atacar a las instituciones religiosas? ¿Qué sentido tiene atacar a mujeres como Paris Hilton o las modelos del desfile de Nina Ricci?

 

DOS: Qué hay detrás de FEMEN.

 

¡Ojalá lo supiera! No sé qué hay detrás de Femen, pero me da miedo. Sobre todo porque una situación de crisis económica convierte la queja en el deporte nacional. Y de la queja al enfado hay un paso, el mismo que hay del enfado a la violencia.
Aunque no sepamos exactamente qué hay detrás de FEMEN, es cierto que se han publicado varios datos reveladores.

 

A)La portavoz de FEMEN Francia. ¿Es una prostituta de lujo? No quiero decir que todas las activistas de FEMEN sean tal o cual cosa, pero crear centros de entrenamiento para reclutar activistas y entrenarles tiene un cierto aire de sectarismo que puede dar que pensar. Lo propio es que el ideario del movimiento esté configurado en una esfera superior que transmite tales ideas a las activistas más novatas sirviéndose de estos centros. En este sentido, parece que en www.egaliteetreconciliation.fr han encontrado cierta similitud entre los tatuajes que portan algunas activistas de FEMEN y los que impregnan las pieles de prostitutas de lujo que se anuncian por internet. En este enlace puede encontrarse la noticia completa y las fotos citadas: http://www.egaliteetreconciliation.fr/Les-FEMEN-ni-putes-ni-soumises-15096.html

 

B)¿¡De dónde sale el dinero!? Como dirían en cualquier serie americana medianamente costumbrista, “Follow the money”. Descubrir dónde radica la financiación del movimiento puede dar varias pistas acerca de su finalidad. Bien, no publican cuentas, obviamente, ni nombres de benefactores. Hay varias páginas conspiranoicas que hablan de magnates europeos y multimillonarios estadounidenses tratando de extender su ideología a través de radicales asalariadas. La única noticia que transmite algo de confianza es esta publicada por rt.com http://actualidad.rt.com/actualidad/view/54257-activistas-femen-se-desnudan-salario-1-000-dolares En ella se asegura que las activistas de FEMEN cobran un salario y tienen todos sus gastos cubiertos por la organización. No puedo afirmar nada sin ser poco objetivo, de modo que no lo haré, pero voy a señalar dos cosas obvias.
Un movimiento anárquico y que rechaza lo patriarcal se constituye a la vez con una férrea organización. Sus líderes, las cabezas pensantes del movimiento son “Anna Gutsol” o “Hutsol” -según el alfabeto- y “Oleksandra Shevchenko”.  Ahora bien, dos estudiantes universitarias no son capaces de afrontar económicamente los viajes de sus activistas, ni siquiera los propios. Las sedes en Ucrania, París, etc., tampoco parece que se paguen solas.
Por otro lado, en sus páginas de Facebook y Twitter así como en su página web oficial ponen un empeño significativo en delimitar las fronteras de FEMEN. Femen no es una comuna, hay alguien que decide quién es miembro de Femen y quién no.

 

TRES: La deriva de lo real.

Aparte de las noticias sobre los asaltos de las integrantes de FEMEN al Congreso o las irrupciones en actos públicos, voy a acudir a sus vías de comunicación para trasladar aquí en qué se basan realmente sus acciones, cómo se llevan a la práctica. Nótese el esbelto físico de sus miembros y recuérdese también la finalidad radical del movimiento: defender los derechos de la mujer.1.

2.
 Femen vs. Homen, una organización contraria a Femen que defiende el patriarcado. La imagen resulta ciertamente patética. Foto: Twitter
3.

 

“Sexterminación del nazismo” Foto: Twitter. Su imagen institucional está rodeada de un halo de epicidad. Las heroínas de la mujer posan sin excesivo ropaje pero con una elevada dosis de exotismo.

 

4. Solo quiero recordar por último esta imagen para hacer ver que la protesta no es algo nuevo, pero sí la incongruencia.

 

En fin, si después de este pequeño comentario os da un ataque de consumismo, recordad que siempre podéis acudir a la FEMENSHOP para haceros con alguno de sus productos de merchandaising. Desde una taza FEMEN hasta una pintura conceptual realizada por encargo basada en la forma de tus propios senos: 59$ y es toda vuestra.
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Luisfer Martínez

Me gusta pensar. A veces lo hago bien y otras no tanto, pero me gusta pensar. En "pensar" incluyo especialmente pensar con gente, no solo, porque cuando uno piensa solo piensa mal.
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