MichelleObamaBringBackOurGirls

Michelle Obama se suma al hashtag #BringBackOurGirls. Mashable, 2015

Maryamu Wavi tenía 17 años. Vivía en Chibok, al noreste de Nigeria, en un internado para mujeres. Desde el 15 de abril de 2014, no se sabe nada de ella. Fue capturada por el grupo yihadista Boko Haram, junto a otras 275 menores. Después de raptarlas, las obligaron a convertirse a su Islam, a casarse y a, algunas de ellas, drogarse para suicidarse. 57 de ellas lograron escapar unos días después sin ayuda del ejército, pero 219 siguen aún desaparecidas.
Las secuestraron por recibir una educación occidental. Occidente respondió con una campaña con el hashtag #BringBackOurGirls que reclamaba su liberación. Pero ocurrió lo que pasa siempre cuando no somos nosotros las víctimas: nos levantamos, gritamos, nos olvidamos. Queda muy bien hacerse una foto con el hashtag o con una banderita y decir a todos nuestros amigos que estamos tristes. Ya sucedió con Aylan Kurdi o con la crisis de refugiados este año, aunque con África esto sucede más fácil, sobre todo el último paso.
Desde 2009, Boko Haram, que este año juró fidelidad al Estado Islámico, ha matado 25.000 personas. Sí, no me he equivocado con los ceros. No son solo 219 víctimas. Desde agosto de este año, según Xavier Aldekoa, hay una media de 3 atentados semanales en los que el grupo terrorista ha usado a niñas drogadas como bombas. Quizá alguna de esas niñas fue Maryamu. Sin embargo, esos atentados usando a inocentes no salen en las portadas de los diarios. De vez en cuando nos llega alguna noticia de ataque terrorista, pero solo si hay víctimas europeas de por medio, como sucedió en Bamako (Mali).
El problema no es solo Siria. Y si el terrorismo es un problema mundial que requiere una solución global, no es solo y en primer lugar Siria o Irak.
El 2 de diciembre se reunieron las cámaras británicas para decidir si bombardeaban al grupo que lideró los atentados de París. Unos días antes, Hollande ya había comenzado a bombardear en Raqqa, bastión de Dáesh. Aún no ha habido una cumbre para estudiar cómo combatir a Boko Haram en África. Es más sencillo olvidarlo, no contarlo, que no nos afecte. Mientras tanto, los padres de Maryamu, de las 219 niñas de Chibok, de todas las víctimas de Boko Haram, seguirán esperando.

 

Escrito por Manuel de La-Chica: Estudio Filosofía y Periodismo. Todavía no he perdido la ilusión por cambiar el mundo, y creo que ese cambio es posible con la comunicación. Por eso, he comenzado a escribir en Oblitans.
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